La retina es una capa delgada de tejido en la parte posterior del ojo que se encarga de captar la luz y transformarla en señales eléctricas que el cerebro interpreta como imágenes. Es esencial
para la visión.
Las patologías de la retina son enfermedades o daños que afectan su función y estructura, lo que puede provocar pérdida de visión parcial o completa si no se tratan a tiempo. Entre las más comunes están la degeneración macular, retinopatía diabética y desprendimiento de retina.
La detección temprana y el tratamiento adecuado son esenciales para preservar la visión y la calidad de vida.
El diagnóstico incluye exámenes como:
Consulta a un especialista si notas:
Prevención y cuidado
La degeneración macular es una enfermedad que afecta la mácula, la parte central de la retina responsable de la visión detallada, común en personas mayores de 50 años. Sus síntomas incluyen visión borrosa, manchas oscuras, distorsión de líneas y pérdida de brillo en los colores.
Existen dos tipos principales: la forma seca, más común y lenta, y la húmeda, menos frecuente pero más grave. Los factores de riesgo incluyen la edad, antecedentes familiares, tabaquismo y exposición al sol.
El diagnóstico se realiza mediante exámenes especializados, y el tratamiento varía según el tipo, desde suplementos antioxidantes y dieta para la forma seca, hasta inyecciones y terapias láser para la húmeda. Se recomienda realizar controles regulares y usar protección solar para cuidar la salud de la mácula.
La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que daña los vasos de la retina y puede causar pérdida de visión. Inicialmente puede no presentar síntomas, pero puede evolucionar a visión borrosa y manchas oscuras. Afecta principalmente a personas con diabetes mal controlada. El diagnóstico se realiza con exámenes oftalmológicos y pruebas especializadas.
El tratamiento incluye control de la diabetes, láser, medicamentos y cirugía en casos graves. La prevención consiste en controlar la glucosa, la presión arterial, evitar el tabaco y hacerse revisiones regulares.
El desprendimiento de retina ocurre cuando esta capa se separa del ojo, lo que puede causar pérdida grave de visión si no se trata rápido. Los síntomas incluyen destellos de luz, “moscas volantes” y sombra en el campo visual. Es más común en personas con miopía alta, traumatismos o antecedentes familiares. El diagnóstico es mediante examen oftalmológico. El tratamiento es quirúrgico y debe realizarse de urgencia para evitar daño permanente.
Una manera sencilla y efectiva de controlar la visión central es mediante la prueba de la rejilla de Amsler, que ayuda a detectar cambios tempranos. Se recomienda realizar controles regulares y usar protección solar para cuidar la salud de la mácula.
Es una prueba sencilla para detectar alteraciones en la visión central.
Instrucciones:
Observa si:
Consulta al oftalmólogo si detectas alguna anormalidad.

¿Con qué frecuencia debo realizarme controles visuales?
Lunes a Jueves: de 9:30 a 21:00
Viernes: de 9:30 a 19:30 h