Los párpados y la vía lagrimal desempeñan un papel crucial en la protección, lubricación y mantenimiento de la salud ocular. Los párpados ayudan a distribuir las lágrimas sobre la superficie ocular, protegen los ojos de cuerpos extraños y permiten el parpadeo, que mantiene el ojo humedecido.
La vía lagrimal, que incluye las glándulas lagrimales y los conductos encargados de drenar las lágrimas, es fundamental para mantener una adecuada lubricación y evitar la sequedad ocular. Las patologías que afectan estas estructuras pueden causar molestias, alterar la visión y requerir atención médica especializada.
Consúltanos si experimentas síntomas como hinchazón, dolor, secreción ocular, exceso de lagrimeo o dificultades para abrir los párpados. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado son esenciales para prevenir complicaciones y mantener la salud ocular.
Lunes a Jueves: de 9:30 a 21:00
Viernes: de 9:30 a 19:30 h