La angiografía con fluoresceína es un examen oftalmológico especializado que permite estudiar los vasos sanguíneos de la retina y la coroides mediante imágenes detalladas.
Este procedimiento se realiza inyectando un colorante fluorescente en una vena del brazo, que viaja hasta los ojos, donde una cámara especial captura fotografías en alta resolución.
Es una técnica fundamental para diagnosticar y monitorear enfermedades que afectan la circulación ocular.
Es una prueba diagnóstica que permite visualizar los vasos sanguíneos de la retina y la coroides (capas internas del ojo) mediante el uso de un tinte especial llamado fluoresceína.
Esta sustancia se inyecta en una vena del brazo y viaja hasta el ojo, donde una cámara especial capta imágenes detalladas en tiempo real.
La angiografía fluoresceínica se utiliza para diagnosticar y controlar enfermedades oculares que afectan la circulación sanguínea en la retina, como:
No. La prueba no es dolorosa, aunque puede causar una ligera molestia por la inyección y sensibilidad a la luz debido a la dilatación pupilar.
Algunos pacientes pueden notar náuseas leves o una coloración amarilla temporal en la piel y orina, que desaparece en pocas horas.
Reacciones alérgicas a la fluoresceína son raras, pero si ocurren, el equipo médico está preparado para actuar.
Sí, es recomendable:
La angiografía fluoresceínica es segura para la mayoría de las personas. Sin embargo, se evalúa individualmente en casos de alergias conocidas, problemas renales o en mujeres embarazadas.
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